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Duesenberg Model JN Convertible Coupe de 1935

El coche que vemos caer al barranco en los primeros minutos de Escuela de Vagabundos (1955) oculta una historia real que supera a cualquier guion de ficción. Aunque en la pantalla mexicana se nos hace creer que el coche destruido es el Ford 1935 de Pedro Infante, el material de archivo hollywoodense de Merrily We Live (1938) utilizó el diseño del automóvil personal de la máxima estrella de la época: Clark Gable, apodado «El Rey de Hollywood».

A diferencia de lo que muchos creen, el auto real de Clark Gable jamás fue destruido. Sobrevivió intacto, se convirtió en una leyenda del automovilismo y en una de las piezas de colección más caras del planeta.


Un diseño obsesivo: El Duesenberg personalizado por «El Rey»

Clark Gable era un apasionado empedernido de la velocidad y la mecánica. Cuando adquirió su Duesenberg Model JN Convertible Coupe de 1935 (una serie ultra exclusiva de la que solo se fabricaron 10 unidades en todo el mundo con carrocería Rollston), el actor decidió que el modelo de fábrica no era suficiente.

Gable llevó el coche con los legendarios carroceros Bohman & Schwartz en Pasadena, California, para rediseñarlo bajo sus propias especificaciones:

  • Líneas más agresivas: Ordenó inclinar el parabrisas hacia atrás para darle un aspecto más aerodinámico.
  • Capota rebajada: Al modificar el parabrisas, se tuvo que diseñar una capota de lona más baja que se fundiera perfectamente con la carrocería.
  • Estilo «Continental»: Eliminó las llantas de refacción que iban en las salpicaderas delanteras y las movió a la parte trasera en un kit doble de estilo europeo.
  • Color único: Cambió el tono verde pálido original de fábrica por un elegante color crema y añadió salpicaderas completas sobre las ruedas traseras.

El resultado fue el Duesenberg más famoso, fotografiado y personalizado de la historia de Hollywood.


Testigo del gran amor y la tragedia de Clark Gable

El valor de este vehículo no es solo mecánico, sino profundamente histórico y romántico. Este Duesenberg JN fue el escenario principal del apasionado romance entre Clark Gable y la actriz Carole Lombard, considerada la pareja dorada de Hollywood.

Los fotógrafos de la época los retrataron incontables veces a bordo de este descapotable crema por las calles de Los Ángeles. La pareja lo utilizaba constantemente para realizar viajes de larga distancia; el más famoso de ellos fue una travesía de más de 2,000 kilómetros desde su casa en Encino, California, hasta Vancouver, Canadá, en una escapada para ir de cacería. Los actores contrajeron matrimonio en 1939.

Sin embargo, el destino cambió trágicamente en 1942, cuando Carole Lombard falleció en un accidente de avión. Destrozado por el dolor y la culpa, Gable no soportó ver el auto que albergaba los recuerdos más felices de su vida. El actor ordenó vender el coche en secreto con una condición estricta: que se lo llevaran muy lejos de California para no volver a cruzarse con él.


El «Cameo» en el cine: ¿Cómo se filmó el accidente?

Antes de la tragedia, en 1938, los estudios cinematográficos le pidieron prestado el auto a Clark Gable para la comedia Merrily We Live. Gable accedió a que su preciado vehículo apareciera en la gran pantalla como el transporte de la adinerada familia de la trama, pero bajo condiciones muy rigurosas:

  • El truco de la pintura: Como la producción necesitaba que el auto fuera de un color oscuro para la iluminación de las escenas y el de Gable era crema, el estudio aceptó cubrirlo por completo con una pintura especial soluble en agua. Así, filmaron las escenas normales y, al terminar el rodaje, lavaron el coche para devolvérselo intacto a la estrella de Hollywood.
  • ¿Qué cayó realmente al barranco?: Clark Gable jamás habría permitido que destruyeran su Duesenberg personalizado. Para la escena del barranco, el equipo de efectos visuales de Hollywood construyó maquetas a escala y un «cascarón» o réplica barata modificada con madera y metal para imitar las líneas del auto de Gable. Ese cascarón fue el que se lanzó al vacío y explotó.

Años más tarde, los rollos con la filmación de ese cascarón cayendo al barranco fueron vendidos a México. El editor de Escuela de Vagabundos unió los fragmentos de video de forma tan magistral que el público creyó que Pedro Infante había destruido un Ford, Hollywood creyó que se había destruido un Duesenberg, pero en realidad, el auto real de Clark Gable descansaba a salvo en un garaje.


¿Qué pasó con el auto y cuánto vale hoy?

Tras ser vendido por un Gable de luto en 1942, el vehículo pasó por una larga cadena de coleccionistas, museos y restauradores que lo mantuvieron en un estado impecable, conservando todas sus piezas originales numeradas de fábrica.

El coche se convirtió en una leyenda de los concursos de elegancia automotriz, ganando el premio Best of Show en eventos de prestigio mundial como Amelia Island. Su valor histórico alcanzó su punto máximo en las subastas de RM Sotheby’s durante la prestigiosa Monterey Car Week en California, donde se vendió por la impresionante cantidad de $9,080,000 dólares ($9.08 millones de USD).

Esta joya mecánica no solo representa el pináculo del lujo automotriz estadounidense de los años 30 y el romance más icónico de la época dorada de Hollywood, sino que también es el verdadero protagonista del truco visual más famoso de la carrera fílmica de Pedro Infante.